Por qué se precipitó el dramático rescate de los nenes atrapados en la cueva de Tailandia.

Internacionales 09 de julio de 2018 Por
Los chicos quedaron atrapados el 23 de junio, pero afortunadamente todos están en buenas condiciones.
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La certeza de que una gran lluvia caerá sobre Tailandia obligó a los rescatistas a adelantar el operativo para intentar salvar a los 12 chicos y su entrenador de fútbol que están atrapados desde el 23 de junio en la cueva de Thuam Luang.

El factor climático fue determinante para iniciar el operativo contrarreloj: el sistema meteorológico tailandés informó que en cuatro días habrá una gran lluvia que podría inundar la zona. Las autoridades, entonces, decidieron empezar el rescate.

La cueva tiene diez kilómetros de longitud. A la ida, los buzos tardarán seis horas en llegar hasta el lugar donde están los chicos. Ellos están atrapados a 3 kilómetros del exterior. A la vuelta, cada rescatista, a cargo de un nene, demorará el mismo tiempo en salir.

Lamentablemente, durante los primeros días del operativo, uno de los socorristas de la Marina de ese país, Samarn Kunan, murió al quedarse sin oxígeno en la cueva mientras regresaba de dejarle alimentos a los nenes.

El recorrido no es para nada fácil. De hecho, antes de llegar al agua, los rescatistas deberán transitar 90 minutos por un camino con barro hasta las rodillas. Luego, tras un descanso de media hora, se sumergirán en el agua, con los tubos de oxígeno, pero casi sin visibilidad.

Ya con los chicos, harán el camino de vuelta, tan peligroso como a la ida, pero con el cansancio acumulado y el estrés de tener la vida de un menor y la propia en juego. Afuera los esperan sus papás.

Los nenes atrapados en la cueva


Los 12 niños y su entrenador de fútbol atrapados en una cueva de Tailandia están en buen estado de salud y acompañados por el grupo de militares que los encontró el miércoles 4 de julio. El operativo contrarreloj para salir ya empezó.

La embajadora de la Argentina en Tailandia, María Alicia Cuzzoni de Sonschein, aseguró el miércoles  que "aparentemente están bien de salud, son todos jóvenes y fuertes".

Los militares, entre los que hay buzos y médicos, les llevaron geles energéticos, leche, complejos vitamínicos y tabletas con proteínas para que recuperen fuerzas.

Los militares llevaron provisiones para cuatro meses, pero el objetivo es rescatarlos cuanto antes. Los chicos entraron el 23 de junio, como parte de un paseo turístico, pero la cueva comenzó a inundarse antes de lo esperado -siempre sucede a partir de julio- y no hubo vuelta atrás.

"El equipo de rescate que los encontró forma parte de las fuerzas de seguridad tailandesas y están entrenados para este tipo de emergencias. Ellos hicieron este camino, que deberán hacer los chicos para salir, de aproximadamente 7 kilómetros todo por agua", contó la embajadora.

Los rescatistas les enseñaron a los chicos a nadar, a bucear y a respirar en esa situación, explicó la embajadora argentina. Las autoridades tailandesas pensaron al principio en cavar una nueva entrada, pero luego desecharon esa idea por la gran cantidad de rocas en el lugar.

El gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, que dirige el grupo de rescate, explicó que drenaron el agua para evitar que la cueva se inundara: "El agua baja un centímetro por hora. No está mal dado el tamaño de la gruta". El operativo contrarreloj ya está en marcha.

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