La Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tuvieron a una protagonista principal. La japonesa Arisa Tsubataenfermera y boxeadora, quien se quedó afuera de la cita olímpica por la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de suspender el clasificatorio de boxeo.

«Es muy decepcionante. Había estado trabajando tan duro durante un año después del aplazamiento de los Juegos Olímpicos, y es tan frustrante que ni siquiera tenga derecho a competir», reconoció Tsubata semanas atrás.

Es que el COI decidió finalmente otorgar las plazas para los JJOO basándose en la clasificación mundial en los últimos años, lo que dejó a Tsubata, de 27 años, fuera de Tokio 2020.

Fue el Covid-19 lo que dejó a Tsubata sin el sueño olímpico. Justamente contra la pandemia de esa enfermedad luchó durante meses en su trabajo como enfermera, al que había renunciado en enero para poder entrenarse al máximo para estar en los Juegos. En este sentido podría trazarse un paralelismo con Paula Pareto, emblema de la delegación argentina, quien durante meses combinó la medicina y el judo.

Su lugar en Tokio 2020 finalmente no estuvo arriba del ring sino en el Estadio Olímpico de Tokio, escenario de la Ceremonia de Apertura, donde fue una de las grandes protagonistas. Quizás en cuatro años, en París 2024, tenga su revancha como atleta.