Un partido polémico, un arbitraje cuestionado, un equipo que se sintió perjudicado y un escándalo internacional. Ese es el resumen del viaje de Boca a Brasil, que pasó la noche en una comisaría de Belo Horizonte luego de los graves incidentes ocurridos en el vestuario tras su eliminación de la Copa Libertadores ante Atlético Mineiro.

Tras el partido y los hechos de violencia en el Estadio Mineirao, entre los integrantes de la delegación xeneize, las fuerzas de seguridad y los dirigentes de Atlético Mineiro, los videos fueron analizados por la policía y nueve personas quedaron imputadas. Si bien el vuelo de regreso a la Argentina estaba previsto para las 2 de la mañana, se lo reprogramó, en principio, para las 15.

Según trascendió, Boca depende de la firma del juez que interviene en la causa para poder abordar el avión en el que retornará el país. El magistrado brasileño debe autorizar la salida de Brasil de los nueve imputados en la investigación, y el club argentino tiene que pagar una fianza por ellos, que sería de 15.500 dólares.

El ómnibus de Boca se dirigió directamente a una comisaría local para continuar con las indicaciones de la policía.

Según las primeras informaciones, entre los jugadores acusados de generar destrozos y agredir a las autoridades están Carlos Izquierdoz, Javier García, Sebastián Villa, Carlos Zambrano y Marcos Rojo. Además, están imputados el ayudante de Russo, Leandro Somoza, el entrenador de arqueros Fernando Gayoso y los dirigentes del Consejo de Fútbol Raúl Cascini y Jorge Bermúdez.

Con la asistencia del embajador Daniel Scioli, el cónsul Santiago Muñoz y la intervención del abogado del club, Orlando Giménez, el objetivo principal es que esas nuevas personas no quedaran detenidas, pero fundamentalmente que en el proceso policial no rompan la burbuja que les permitiría volver de inmediato al país. “Se espera que todos los integrantes del equipo retornen al país en horas de la tarde”, escribió el embajador Scioli en sus redes sociales.

Sergio Coelho, presidente de Atlético Mineiro, es el apuntado por el plantel xeneize como el hombre que comenzó las provocaciones. Mientras tanto, desde la cuenta oficial de Twitter del conjunto brasileño se publicaron una serie de mensajes con duras acusaciones al plantel de Boca.

El equipo sigue demorado en Brasil a la espera de que la policía concluya los procesos administrativos.

Fuente: LA NACION