Volvieron los hinchas a la cancha y fue en una noche perfecta: porque la Selección Argentina disfruta de un tiempo de euforia tras la conquista de la Copa América ante Brasil como visitante; porque superó sin inconvenientes a Bolivia por 3 a 0 con una actuación brillante de Lionel Messi; y porque se arrima cada vez más al Mundial de Qatar 2022. Eso sí, los protocolos sanitarios se cumplieron en cuentagotas.

En las redes sociales se instaló rápidamente una discusión: si el aforo del 30% de la capacidad del estadio efectivamente se respetó o no. Más allá del dato que arroje la venta de entradas (oficialmente asistieron 21 mil hinchas) y la posibilidad de que haya habido más público del que se preveía, quedó en evidencia que el uso de barbijos estuvo dividido entre quienes lo usaron y quienes lucieron a cara descubierta.

El distanciamiento fue otro aspecto deficitario: solo se cumplió en los sectores de plateas. En la popular, y pese a las medidas dispuestas con anterioridad, fue muy visible el amontonamiento de los hinchas.

El 24 de agosto, día en que el Gobierno anunció que la vuelta del público a la cancha sería en este partido, se remarcó que “la idea es que el regreso (de los hinchas) sea gradual”. Así lo señaló el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, junto a su par de Salud, Carla Vizzotti.

Por entonces, Lammens expresó que la idea era replicar la iniciativa para “el resto de federaciones y deportes”, y que “a fines de septiembre haya público en los estadios”. Los funcionarios del sector habrán tomado nota de lo ocurrido este jueves en el Monumental y los próximos días serán clave para delinear los protocolos para el fútbol local, entre otras actividades.

Messi se sacó un gran peso de encima con la conquista de la Copa América. En cada gesto, él mismo deja entrever que es así. Y los hinchas se lo agradecen y lo veneran.

El crack rosarino fue el gran protagonista del triunfo sobre Bolivia: convirtió tres goles, fue ovacionado permanentemente e incluso -en medio del partido- él retribuyó el cariño de la gente alzando sus brazos de cara a la tribuna. En el final, lloró de la emoción y dejó una frase: “Sufrí mucho y hoy estoy muy feliz”.

Lionel Scaloni también tuvo una noche especial. El clamor por la “Scaloneta” retumbó varias veces en el Monumental. Y por supuesto, no faltaron las menciones al principal rival. “Primero, Inmessionante; y segundo, Brasil”, bromeó una joven al salir del estadio.