Desde la cartera que conduce Trotta explicaron que los protocolos además podrán adaptarse a las realidades locales y fueron concebidos a partir de la experiencia por la que ya atravesaron otros países en el ámbito educativo y diversos sectores de la economía y la producción.

La propuesta prevé dos instancias distintas: la primera, previa a la apertura de los establecimientos para garantizar las condiciones sanitarias necesarias, y la segunda contempla el accionar cuando los establecimientos estén en funcionamiento.

Protocolo antes de abrir las puertas:

* Capacitar a todo el personal docente y no docente, así como preparar a las familias a través de una campaña en las cuestiones sanitarias básicas relacionadas con COVID-19 y la reapertura de las aulas;

* Articular a las escuelas con el sistema local de atención de salud;

* Desarrollar un plan de mantenimiento preventivo de las instalaciones;

* Asegurarse de contar con los insumos necesarios (elementos, materiales, equipamiento, mobiliario) según protocolo vigente;

* Debe asegurarse el acceso a agua potable, jabón, toallas de papel descartables y cestos de basura;

* Se debe garantizar provisión de alcohol en gel, o alcohol 70°, en todas las instalaciones;

* Adecuar las aulas y espacios comunes para lograr el distanciamiento físico necesario;

* Determinar la cantidad y disposición de estudiantes y la alternancia horaria y diaria para la asistencia;

* Colocar la señalética adecuada.

Protocolo una vez abiertas las puertas:

* Establecer protocolos de ingreso y egreso de los establecimientos;

* Diseñar protocolos de uso de transporte público y escolar escalonado y que aseguren las condiciones sanitarias básicas para el traslado;

* Mantener en todo momento el distanciamiento social de 2 metros; en recintos con los alumnos sentados -con tapabocas- será de 1,5 metros para nivel primario en adelante;

* Cumplir con los protocolos sanitarios ante la confirmación de un caso o de un contacto estrecho con caso confirmado de cualquier persona que haya estado en el establecimiento educativo;

* Desarrollar estrategias para que quienes no puedan asistir a la escuela en las instancias presenciales puedan continuarlas en condiciones de mayor equidad posible de manera virtual;

* Será obligatorio el uso correcto de un tapabocas casero que cubra boca, nariz y mentón;

* Determinar acciones para el personal y estudiantes en condiciones de riesgo, que no puedan asistir a las instituciones, garantizando el derecho al trabajo y a la educación;

* No se realizarán eventos o reuniones dentro de los establecimientos;

* Mantener ventilación natural en todas las instalaciones;

* Realizar limpieza y desinfección constantes, especialmente en zonas de mayor contacto y circulación, y con cada cambio de turno;

* Si se detecta un caso confirmado o sospechoso se suspenderán las clases por un día para realizar desinfección exhaustiva.

Tras presentar la propuesta de protocolos Trotta aseguró que “capacitar a nuestras y nuestros docentes y no docentes y preparar a las familias para la vuelta a una escuela que no será la misma que en marzo, requiere de cuidados específicos y normas nacionales siendo que el sistema educativo moviliza a más de 15 millones de personas por lo que resulta definitorio el nivel de circulación del virus en cada lugar previo al regreso”.